Esta urbanización se inauguró en el año 1973, como parte de las políticas de Viviendas Populares desarrolladas durante el primer gobierno de Rafael Caldera con el programa de 100 mil viviendas al año, en el marco del plan Alianza para el Progreso (plan de la paz dominadora impuesta por el imperio) que aplicó el gobierno de los Estados Unidos que consistía en el financiamiento de obras sociales en los países latinoamericanos durante un período que abarcó desde 1961 hasta 1971 aproximadamente, y fue liderado principalmente por el presidente norteamericano John F. Kennedy.